El dolor en las articulaciones es muy común en perros, sobre todo en los mayores, los de razas grandes y los que tienen sobrepeso. El problema es que avanza de a poco, y cuando la cojera es evidente muchas veces lleva tiempo instalada.
Señales a las que prestar atención
- Le cuesta levantarse, sobre todo después de dormir o de estar mucho tiempo echado.
- Duda antes de subir escaleras, saltar al sillón o subir al auto.
- Camina más rígido al principio del paseo y "se suelta" después de unos minutos.
- Se cansa antes: se sienta, se queda atrás o quiere volver antes.
- Cojea de una pata, aunque sea de a ratos o solo después de hacer ejercicio.
- Se lame una articulación con insistencia.
- Cambia de carácter: está más irritable, no quiere que lo toquen en ciertas zonas o juega menos.
Causas frecuentes
Detrás de estas señales puede haber distintos problemas, y por eso el primer paso siempre es un diagnóstico:
- Artrosis, el desgaste de las articulaciones con los años.
- Displasia de cadera o de codo, más común en algunas razas grandes.
- Lesiones de ligamento, como la ruptura del ligamento cruzado de la rodilla.
- Sobrepeso, que agrega carga a todas las articulaciones y empeora cualquiera de los problemas anteriores.
Nunca le des a tu perro analgésicos de uso humano, como ibuprofeno o paracetamol. Pueden ser muy tóxicos para ellos, incluso en dosis chicas.
Qué hacer si notás alguna señal
Pedí una consulta. En la revisación evaluamos cómo camina, qué articulaciones duelen y si hacen falta estudios, como una radiografía. Con el diagnóstico armamos un plan que suele combinar varias cosas:
- Manejo del dolor con la medicación adecuada.
- Fisioterapia para mantener la movilidad y fortalecer los músculos que sostienen las articulaciones.
- Control del peso.
- Cambios simples en casa: alfombras antideslizantes, rampas y una cama a baja altura.
Pequeños cambios que ayudan desde hoy
Mientras tanto, preferí varios paseos cortos a uno largo, evitá los saltos y las escaleras en lo posible, y cubrí los pisos que resbalan. Son cambios simples que le hacen la vida más fácil a un perro con dolor.
Si tu perro tiene más de 7 u 8 años, conviene hacer controles periódicos aunque no veas nada raro. Muchos de estos problemas se manejan mucho mejor cuando se detectan temprano.